La importancia de un asesor de seguros certificado

25 Sep

Ya hablamos del desconocimiento que origina la mayoría de los casos de inconformidad contra las aseguradoras. Se dice ampliamente que es parte de la falta de cultura de seguros entre los mexicanos, pues el 50 por ciento de los contratantes no conoce los alcances de la cobertura de sus pólizas, según la Condusef. Lamentablemente, en muchos casos la persona no fue cabalmente informada sobre los riesgos cubiertos por su póliza ni de las exclusiones explícitas de la misma por la persona que se lo “vendió”.

Esa falta de profesionalismo daña mucho a la industria, y se da muy frecuentemente con los seguros contratados en los bancos. ¿Te ha pasado que llegas a ventanilla y un cajero te ofrece un seguro? ¿O lo hace el funcionario de escritorio cuando acudes a realizar algún otro trámite? ¿O, simplemente, te llaman por teléfono para ofrecértelo como “cliente distinguido? (Y aquí, entre nosotros, qué difícil es quitártelos de encima.)

Esas personas solamente están tratando de vender un producto, no les interesan tú, tu familia ni tu patrimonio; y por lo tanto pueden prometerte “las perlas de la Virgen”, como se dice coloquialmente, para conseguir tu aceptación. ¡Cuidado!

La contratación de un seguro es una decisión que debes tomar con calma, no apresuradamente en una sucursal llena de gente ni ante un insistente interlocutor telefónico. Por ello, siempre insisto en que, cuando desees un seguro, debes buscar a un asesor certificado.

 

Este profesional conoce a fondo los tipos de seguros y la “letra chiquita” de las pólizas, no en balde se somete cada tres años a un examen en el que debe obtener una calificación aprobatoria mínima de ocho para renovar su cédula. Te lo garantizo, un asesor profesional valora esta certificación y estará dispuesto a dedicarte todo el tiempo y a darte todas las explicaciones que necesites antes de que contrates una póliza.

Pero que este asesor responda de manera clara y precisa a todas tus preguntas sobre los seguros que te ofrece es una parte de la ecuación, la otra, y la más importante, es que te conozca a ti, tus necesidades y tus objetivos para brindarte el tipo de cobertura que más te convenga. Su deber, en resumen, es escucharte pacientemente y explicarte diligentemente hasta que todo quede muy, muy claro.

Además, y muchas personas no lo saben, la labor del asesor no termina con la contratación de los seguros, también debe estar siempre a tu disposición para acompañarte en caso de que requieras orientación para hacer efectiva una póliza en caso de siniestro. Te conoce a ti, conoce tu póliza y conoce el procedimiento de la empresa aseguradora, ¿quién mejor para asesorarte?

Si tienes interés por un tema de seguros en particular, no dudes en planteármelo. En próximos artículos quiero escribir sobre lo que tú quieres saber.

Dolores Cheang …siempre contigo

doloresch@dolorescheang.com

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