La salud de tu familia no tiene precio

18 Dic

SLIDE-BLOG19-Seguro Salud-¡Vive tranquilo!A Jorge nada le preocupaba más que una enfermedad en la familia, y su preocupación iba más allá del gran amor que tiene por ella.

Cuando el hijo de Esteban, uno de sus compañeros de trabajo, enfermó gravemente, todos en la oficina se movilizaron para apoyarlo. Hicieron una colecta, le recomendaron a médicos especialistas conocidos, desempeñaron parte de sus labores para, por lo menos, quitarle esa preocupación de encima.

Sin embargo, toda la buena voluntad de amigos y conocidos no impidió que Esteban tuviera que vender su auto y endeudarse para solventar los elevados gastos de la operación quirúrgica que requirió el pequeño.

Cuando Esteban regresó al trabajo, lo siguieron viendo apesadumbrado, pese a la total recuperación de su hijo, pero esta vez era por los compromisos financieros que había contraído para solventar los gastos médicos.

Desde entonces, Jorge empezó a considerar la posibilidad de contratar un seguro de gastos médicos mayores. Sin embargo, le preocupaban las historias que había escuchado de desembolsos médicos que algunas aseguradoras no habían querido cubrirle a algunos amigos o familiares.

Abrumado por las dudas que sus búsquedas en Internet solo habían ampliado y la preocupación de que él, su esposa o sus hijos pudieran enfrentar un problema de salud, finalmente se decidió por consultar a un asesor de seguros profesional.

Este empezó por cuestionarle sobre las edades de cada miembro de la familia y sobre su estado de salud general y si tenían algún hábito que se considerara médicamente riesgoso, como fumar o beber.

Una vez que el asesor evaluó la situación familiar, le presentó varias opciones de planes de seguros de salud. Variaban en cuanto a la suma asegurada límite, la categoría de médicos y centros hospitalarios a los que podría acceder (algunos de mayor costo que otros pero todos de excelente calidad), en si la cobertura del seguro era nacional o internacional.

También le explicó términos como “deducible”, “coaseguro”, “enfermedades preexistentes” y “tiempo de espera”, le habló de las “exclusiones” y de los “pagos directos” o “por reembolso” y le informó que un seguro de salud cubre tanto enfermedades como accidentes personales.

Gracias a esa detallada orientación, para Jorge fue fácil decidir qué plan de seguro contratar.

Durante el tiempo en que ha contado con el seguro, su hija se fracturó un brazo, su esposa sufrió una apendicitis, él mismo recurrió a un cardiólogo y tuvo que someterse a varios exámenes, y todo lo cubrió su póliza.

En esos casos, Jorge se ha preocupado solamente por los procesos de recuperación, no por los gastos que los procedimientos médicos generaban. Esa tranquilidad, afirma, vale mucho más que lo que paga por su seguro.

No esperes a necesitar atención médica. Prevé y contrata una póliza de gastos médicos mayores. Pero eso sí, ya sabes, consulta antes a un asesor de seguros profesional.

Dolores Cheang … siempre a tu lado

doloresch@dolorescheang.com

 

 

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